“Desde muy lejos traigo estas almas”

Por Almeris Herrera Martínez para TRMEstudio / Noviembre 2019. Fotos: Francis Davies y TRM. Sobre la exposición «Desde muy lejos traigo estas almas» de la artista visual  ecuatoguineana Marian Davies.

Podrán remitirse al título de esta exposición y atribuirle a las almas el sentido de los espectros, el poder de los ancestros en la espiritualidad de las religiones africanas o las que pudiesen sugerir las raíces naturales de Marian Davies.
Pero si logra divorciar el estereotipo de los afrodescendientes y su religiosidad, prepárese para un acto de contemplación sobre las emociones y los entresijos de una memoria reforzada entre pinceles, tejidos africanos y materia de carga para hablar de fuerza y también de piel.
Son todos retratos de mujeres anónimas y tan diversas como las etnias, lenguas y culturas de la África Negra, porque no son los rasgos distintivos de la mujer, sino la universalidad de lo auténtico, la condición que la artista legitima. Las representaciones invitan a adentrarnos en los enigmas de su ornada presencia. Todos los tocados de sus mujeres cubren simbólicamente trenzados de historia.
Marian sabe que antiguamente, la mujer africana escondía en sus peinados el secreto de las rutas o el camino para escapar de la esclavitud, la humillación o el trabajo forzoso. Las de ahora, sus mujeres de ahora, preservan otros trazos en el trenzado de su mapa y un esperanzador camino porque son libres, tienen voz y han llegado para reafirmar su identidad.
Obras de dos artistas y amigos, también ecuatoguineanos, la acompañan en esta exposición como invitados.
Plácido Guimaraes o como mejor le conocemos, Pocho, nos coloca frente a un magnífico tapiz donde las fibras, simbologías, enredos de color y volúmenes texturizados han sido concebidos a partir de su sabiduría natural y barroca para que lo rodeemos.
No es un tapiz inerte sobre la pared. Pocho Guimaraes lo crea como un cuerpo para tocar y abrazarlo porque todos sus elementos discursan con vida. Desde el interior mejor custodiado de su alma, desvela cuánta espiritualidad y apego a las tradiciones, le sostienen.


Justo Aliounedine por su parte, invita a polemizar, a que interactuemos con su pieza de gran formato. En ella confluyen tantas realidades estentóreas, ruidosas y subjetivas como las inquietudes que le mueven a crear en un mismo plano y en direcciones traviesas, enigmas para descifrar por qué habitamos un mundo tan desigual y a veces tan confuso.


Marian Davies, Pocho y Justo crecen artísticamente aferrados a sus referentes estéticos, a la magia ancestral de la cultura ecuatoguineana, a sus tradiciones y nostalgias para recrear argumentos que desde muy lejos, llegan al alma.

En la foto de derecha a izquierda los artistas visuales, Justo Alionedine, Marian Davies y Plácido Guimaraes, junto a Almeris Herrera y Tony Romero, curadores de la exposición.

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